14 de julio de 2009




Sonia Budassi
Federico Levín
Loyds
Ignacio Molina
Natalia Moret
Javier Quintá
Paula Peyseré
Ricardo Romero
Julia Sarachu
Juan Pablo Souto
Diego Vigna

13 de julio de 2009

Por un momento me puse contento: pensé que iban a pedirme una retractación en público

(...) De un tiempo a esta parte, la situación política y cultural, los presupuestos productivos y los pactos de lectura se modificaron, pero las subjetividades narrativas no parecieron acompañarlos. Una de las novelas de la llamada Nueva Narrativa Argentina que más reseñas y comentarios alcanzó, Los estantes vacíos (Ignacio Molina, Entropía, 2006), participa tanto de esa promoción del realismo revisitada durante los últimos años como del protocolo de enunciación noventista: distintos personajes recorren barrios bien determinados de Buenos Aires a pasos retraídos e inexpresivos y excluyen toda valoración. La repetición de esa fórmula demuestra que Raymond Carver no tiene demasiado que ofrecernos en estos vitales años 2000 (...)

¿”Protocolo de enunciación noventista”?, ¿”fiesteros y drogones en público”?, ¿”pasos que excluyen toda valoración”?...
¿De qué hablan estos pibes?... No tengo el mail de ninguno de los iluminados de la crítica que firman estas líneas como para preguntarles si realmente quisieron decir lo que dijeron (si es real que, como me dicen por ahí: “el artículo está deseoso de vincular cierta literatura, en donde entran Los estantes vacíos, con el neoliberalismo de los 90's”) pero empezaría por aclararles que ese es un libro de cuentos y no una novela (lo que es lo mismo que indicar que la crítica que se le hace a una obra debe surgir de la lectura exhaustiva de la mismo y no del pispeo oblicuo de las reseñas que otros hacen de ella).

12 de julio de 2009

Si realmente nos preguntáramos
por el sentido de la vida nadie
estudiaría Derecho ni
trabajaría para el Estado ni leería
novelas ni votaría ni copularía:
saldríamos todos a la calle
con un bidón de nafta a quemar todo.



(De Alejandro Rubio, Sobrantes)

11 de julio de 2009

Punk

10 de julio de 2009

Los neuróticos son infinitamente superiores a los llamados normales


El Dr. Bisch con palabra cordial y amistosa le aclara el panorama de su vida ensombrecida y lleva la alegría a sus espíritus. Ser neurótico es una extraordinaria ventaja. Los neuróticos son infinitamente superiores a los llamados normales. Los neuróticos poseen una valiosa sobrecarga de sensibilidad, capaz de producir los más grandes resultados. La neurosis es una fuente insospechable de riqueza espiritual. Con numerosos ejemplos extraídos de su experiencia personal el autor pasa revista a las principales escuelas psicológicas y señala los mecanismos de sobrecompensación y de los procedimientos para transformar los impedimentos en ventajas y surgir de la desesperación neurótica a la brillantez del florecimiento espiritual y al triunfo sereno y feliz de una vida realizada.

7 de julio de 2009

En el Polo Norte viviría
entre marzo y septiembre,

y los otros seis meses
los pasaría en la Antártida,

para que nunca más
se me haga de noche.

.

6 de julio de 2009

3 de julio de 2009

Menos que cero

Atrapada en recuerdos
que beben desilusión,
mira apenas pupilas
obscenas de sol.


Río inerte (aliento a muerte lenta)
río incierto (muerde el viento al despertar)
Agua turbia, agua escéptica
agua oscura, olvidada;
perfume fugaz
de libertad.

Ella agita su ahogo en inviernos de soledad
(con el río de espaldas siempre a la ciudad)
La humedad borró de a poco su postal,
la nostalgia de otros muelles y otro mar.
Entre sombras que se alargan,
mientras cuenta las horas y el sol cae detrás
de la ciudad.

Más allá de las seis
se confunde la mañana con tu piel,
y a la hora de volver
el silencio se hace inmenso, sin querer.

29 de junio de 2009

A pesar de ser un militante intelectual del partido político cuya plataforma más firme es la de los helicópteros, Funes es un gran amigo y un excelente editor que está a punto de publicar la mejor antología de la última década.

Juventud maravillosa


"La semilla"

24 de junio de 2009

Taller

Taller de escritura
Informes e inscripción:

23 de junio de 2009

Una noche, a las tres de la madrugada, tras una pelea con su mujer, salió a caminar y subió a un colectivo que pasaba. Ni se fijó cuál era. Viajó solo en un asiento del fondo.

A la media hora bajó en un barrio de casas bajas, lindo pese a que estaba desierto y oscuro. Pasó por la estación vacía; era Devoto.

Planeó caminar hasta el amanecer. Dio vueltas. Se dio cuenta de que no tenía monedas para volver. Hasta que en una esquina vio a alguien conocido bajar de un auto.

Ese tipo también iba solo. Ya de espaldas le había resultado familiar. Cuando se dio vuelta tuvo el impulso de saludarlo. El otro le respondió el saludo, sin inquietarse; era Maradona.

Volvió a su casa a las seis, con la ventanilla del bondi abierta.

.

22 de junio de 2009

Antología cordobesa


17 de junio de 2009

Todos estos años de blog

16 de junio de 2009

Clickear para leer

Por teléfono,
mi hijo me acaba de decir
su primera palabra completa:
pis.
Tiene una voz divina,
por no decir hermosa.

9 de junio de 2009

Pequeño Manual del Lenguaje de Bahía Blanca

(...)
12- En Bahía llamamos "fútbol" a las pelotas ("este fútbol está re desinflado"), tanto de ese deporte como de otros. Por lo que es común escuchar frases del tipo: "traete el fútbol de básquet que hacemos un dos piques..."
(...)

5 de junio de 2009

"Porque en realidad, eso es lo que cansa: tomarse demasiado en serio"

"(...) sólo desde esa soledad que está en nuestra naturaleza podemos empezar a apropiarnos de alguna parte, ínfima, irrisoria, del mundo. La soledad nos vuelve honestos, no hay a quién engañar, porque incluso cuando uno se engaña a sí mismo necesita de los otros para que el engaño funcione... La soledad está devaluada, me parece, porque es peligrosa para los intereses utilitaristas que rigen nuestra sociedad. Uno nunca sabe adónde la soledad puede llevarlo. El problema no es la soledad, sino lo que cada uno hace con ella (...)"

Lleveme acá




4 de junio de 2009

(...) La pasé bien esa noche, en la terraza, que estábamos en ronda, y ustedes hablaban de las reuniones de jardín y de cómo muchos padres -no todos, pero sí muchos- tendían a pensar que sus hijos eran unos genios. Los vi amigos, además de compañeros y escritores, y eso me reconfortó. Me reí con esas escenas y esos diálogos. Abajo se cocinaba algo importante. Pero durante un largo rato nos mantuvimos ahí, como olvidados. La cerveza fría en el porrón de vidrio. Una noche nada más, una noche era la idea, en la terraza, en el centro cultural (...)

3 de junio de 2009

El sistema (II)

***
Los días de semana, desde casi un mes atrás, tenía que compartir el baño con Juliana, la mucama de la señora Fuster, que dormía a pocos metros de mí, en una habitación construida en otra de las esquinas de la terraza. Pero como teníamos sistemas diferentes, a la mañana casi nunca nos cruzábamos. Cuando yo me despertaba o volvía de tomar el desayuno en el bar de la esquina, ella ya había salido para los otros lugares en que trabajaba.

Algunas noches, cuando terminaba de cenar en la cocina, de lavar los platos y de llenar un termo con agua caliente, Juliana subía y me golpeaba la puerta para invitarme a su habitación. Recostados en la cama, separados por un almohadón y un equipo de mate, seguíamos una telenovela en el aparato blanco y negro que ella había traído desde Burzaco.

El martes, después de una tormenta que duró toda la noche, las calles de Pacífico amanecieron inundadas. El colectivo que tomé para ir al trabajo casi se hunde debajo del puente. Cerré los ojos y quise pedir tres deseos, pero no pasó ningún tren. Al bajar frente a la biblioteca metí los pies en un charco. Tuve que escurrir las medias en el baño y poner las zapatillas al lado de una estufa.

Esa noche, durante el primer corte de un programa de preguntas y respuestas, vimos con Juliana un flash informativo sobre la inundación. El agua sucia llegaba hasta las luces de los semáforos y los coches flotaban a la deriva. Un hombre inflaba un bote, y una mujer, bastante enojada, decía que desde el año cincuenta nadie limpiaba el cauce del arroyo Maldonado.

En el siguiente bloque, cuando presentaron a una participante que vivía por Burzaco, Juliana empezó a hablarme de su familia. Su madre se llamaba Graciela y trabajaba como empleada doméstica desde muy joven. Carmen, su hermana mayor, era peluquera, había estado juntada dos veces y tenía tres hijos: Jonathan, Darío y Gisella. Su padre vivía con una familia paralela en González Catán, y Fernando, un hombre que fuera su novio durante mucho tiempo, había muerto dos años atrás en un accidente.

***

2 de junio de 2009

El sistema

Todavía escuchaba los graves de la música y ya estaba arrepen­tido de no haber anotado el teléfono de Mariela. Ezequiel, el amigo suyo que vivía por mi barrio, manejaba con la mirada fija en la parte del as­falto iluminada por el coche.

–No me di cuenta de que había llovido –dije mirando el agua que co­rría pegada a los cordones, al tiempo que él prendía la radio y subía el volumen. Enseguida supe que no me había escuchado, y re­petí las mis­mas palabras con el tono espontáneo de la primera vez.

Después de no oír una respuesta, y ya sin el peso de no haber in­ten­tado iniciar una conversación, me dediqué a mirar hacia afuera arriesgando cantidades: la de canciones que escucharía hasta ba­jarme, la de pesos que gastaba por mes en colectivo, la de días que faltaban para el próximo ve­rano . . .

Justo cuando el locutor pisaba la introducción del quinto tema, Eze­quiel frenó algunos metros antes de la camioneta que yo le había señalado. Giró la cabeza y me dijo que nos veríamos. Lo saludé con la mano deseándole suerte.

Desde algún tiempo atrás le alquilaba a una señora Fuster una pieza construida en la te­rraza de su departamento, el más alejado de la vereda en un PH antiguo de Palermo Viejo.

Prendí la estufa, me tiré sobre la cama deshecha. Con el frío que había jun­tado en el pasillo me quedé vestido hasta que el ambiente se calentó. Ya debajo de las sá­banas, al masticar saliva, sentí que no me había lavado los dientes. Pero estaba tan cansado que preferí el gusto feo a la in­comodi­dad de tener que buscar la llave del baño y caminar por la te­rraza, sin ropa y descalzo, a esa hora del ama­necer.

Me dormí enseguida, menos por la mínima cantidad de alcohol que había tomado que por el calor de la estufa, y recién me desperté a las cinco de la tarde del domingo, un poco mareado pero sin dolor de ca­beza.

Corrí las cortinas y miré por la ventana; no habían pasado más de doce horas pero ya era casi de noche otra vez. El cielo estaba cu­bierto de nubes y cada tres segundos, como anticipándose a la llu­via, goteaba una de las canillas de la pileta.

En el almacén de la otra cuadra compré una bolsa de pan, cin­cuenta gramos de paleta y cincuenta de queso. Volví a la pieza, puse agua para un café en el calentador. Me hice cuatro sándwiches sin ma­yonesa y los comí escuchando la radio.

Horas más tarde, casi de madrugada y obligándome a dormir, in­tenté calcular la cantidad máxima de cifras que tendría que com­binar para deducir las cuatro últimas del teléfono de Mariela sa­biendo las tres primeras.

***


27 de mayo de 2009

Rock lets

Lindas imágenes las de Molina. Me bajé “los estantes vacíos” como un paquete de rocklets.

26 de mayo de 2009

Este viernes, Quinteto

CC Pachamama
Pje. Argañarás 22
Viernes 29 de mayo - 21:30 hs.
Gorostiza
Levín
Molina
Romero
Funes
(los tempraneros comen guiso de posguerra)

25 de mayo de 2009

Para los lectores de La Barbarie

Unidad Funcional tiene el honor y el privilegio de ser el único blog no dedicado a temas políticos que aparece linkeado en el blogrol de La Barbarie, uno de los más interesantes de ese rubro que existe en la blogósfera (amén de muchos de los otros linkeados ahí, un gran porcentaje de ellos provenientes del denominado campo nacional y popular). No sé por qué motivo sé les habrá ocurrido incluirme en ese listado, pero lo cierto es que alguna vez lo hicieron y ahí sigo estando hasta el día de hoy. Así es que los lectores de La Barbarie, al lado de títulos concernientes a temas de la coyuntura política ven, por ejemplo, “un campeón” o “receta simple rica y barata”, y al hacer click, en vez de encontrarse con un análisis sobre el clima eleccionario, una proclama o un post de opinión, se encuentran con un poema wannabe, la foto de un nene o el relato de dudoso valor literario de un acontecimiento cotidiano y banal.

La cuestión es que muchas veces, al ver en mi página de estadísicas la cantidad de visitas que vienen de La Barbarie, me siento levemente estafador y acto seguido me digo que, para redimirme, tendría que escribir más sobre política. Cosa que me prometo hacer en honor a todos aquellos lectores confundidos y engañados.

Receta simple rica y barata

En una verdulería que no sea de supermercado comprás una planta de apio, un rosetón de hinojo, una cebolla grande o dos chicas, tres tomates perita y dos limones. En el camino a tu casa ves qué lindo queda todo eso dentro de la bolsa, el rojo de los tomates se ve a través del nylon, las hojas del apio salen por una manija y el hinojo es blanco y hermoso. En tu cocina lavás bien todo. Después, sobre una tabla de madera, cortás el tallo del apio, el hinojo, la cebolla bien picada y el tomate en pedazos chicos. Echás todo en una olla, en la que también tirás dos tazas grandes o tres chicas de agua. Prendés el fuego y esperás más o menos a que la mitad del agua se evapore. Entonces cortás cada limón en seis u ocho partes y apretás esas partes sobre la olla para que caiga todo el jugo dentro. También echás un par de chorros generosos de aceite, un pocillo de azúcar y bastante sal y pimienta. Después tapás el noventa por ciento de la olla y esperás diez o quince minutos más, hasta que veas que se evaporó casi todo el líquido. Entonces servís en el o los platos. Lo podés comer solo, si no tenés mucha hambre, o maridada con una milanesa seca y de grueso empanado (de pollo, en la medida de lo posible).

24 de mayo de 2009

Un campeón


12 de mayo de 2009

Motivos personales

Un problema que me aflige / el más leve de todos / es el paso del tiempo / o también puede ser / el de saber que hay muchas cosas / que están pasando lejos / en lugares mejores / en los que ahora no estoy / Pero esos serían los asuntos / que sí puedo aguantar / después están los otros / los que me hacen pensar / y llorar así / en esta misma posición / aunque a solas / sin anteojos / ni papeles / ni micrófono / con la frente apoyada / en las palmas de las manos.

"Plaza Batallón 40"

(...)
En mi bolsillo, junto a otras llaves,
guardo la llave de una casa
de Buenos Aires
donde mis hijos duermen,
donde también va a amanecer
dentro de poco.
Allá todo era simple.
Se me caía el anillo
de casado del dedo,
salía a la terraza
miraba amanecer.
(...)


Plaza Batallón 40, de Héctor Viel Temperley, completo acá.

11 de mayo de 2009

Antes y después de la poesía capilar

.
.

Palermo Viejo / Palermo Hollywood


9 de mayo de 2009

Cortapelos

Así se veía parte de mi cabellera ayer a la tarde, en el espejo de la pauliquería, antes de someterla a las afiladas tijeras de la cortapelos popular e itinerante.


8 de mayo de 2009

El busto de Evita en Sierra

Se inauguró en 1953. El día del golpe del 55, vecinos gorilas la ataron a un auto y la arrastraron por el pueblo. Otros vecinos la rescataron, se la llevaron a caballo y la escondieron en una cueva en las sierras. El busto de Evita estuvo treinta años ahí. En los ochenta el peón de un campo la encontró de casualidad en esa cueva, mientras perseguía a un zorro. Hasta principios de los noventa, permaneció en el galpón de ese campo. Entonces la restauraron, la devolvieron a su lugar de origen, y yo la vi todos los días durante varios veranos. Este miércoles, un día antes de un aniversario del nacimiento de Evita, apareció destruida.
prende la compu a las ocho
mientras desayuna bizcochos,
no sabe si la Internet
le va a cambiar el ánimo
o le va a quemar el bocho

7 de mayo de 2009

Hoy


Nunca aprendí a poner las tildes
en los mensajes de texto,
y temo que eso algún día genere
malentendidos terribles.

6 de mayo de 2009

El sábado juego a ser un escritor importante

y firmo libros en la Feria

"El poeta menor ante el nacimento de su hijo"

Luego de hallar, tras días de búsqueda, el lápiz
en la cabina del camioncito de los bomberos,
y de comprobar la independencia de juicio
del heredero, que rompe las páginas predilectas
e intactas deja las indiferentes, el poeta menor
decide dialogar con su mujer sobre un tema clave:
la organización espacial y temporal de su labor,
en la casa, luego del nacimiento del hijo.
A lo largo de la conversación se tocan varios temas:
compra de comestibles y artículos de limpieza,
pago de impuestos, turno para el cuidado,
diversión, alimentación e higiene del niño,
ausencia de cuidado, diversión, alimentación
e higiene de la pareja, necesidad de registrar
sus primeros pasos, frecuencia de uso del
-vulgarmente denominado- chupete,
amables formas de imponer distancia a los abuelos.
Cuando una mutua mudez evidencia el final,
el poeta menor comprueba que su inquietud
ha sido desplazada en vista de otras urgencias.
Esa noche, como un inspirado romántico
que aprovecha el silencio de los mortales
para dejar fluir el carácter alado de sus versos,
canta durante horas una canción de cuna.



(De Sergio Raimondi -Poesía Civil, Vox, Bahía Blanca, 2001)

5 de mayo de 2009

Estoy medio en el horno

Necesito más plata, más trabajo.

Mecenas, sponsors, o interesados en mi fuerza laboral,

por favor escríbanme a

ignaciomolina22@gmail.com


.

4 de mayo de 2009

La mejor declaración que leí de un futbolista

"Anoche no quise ver la tele y me fui a dormir"

"pero no se dieron cuenta de que estaban plantadas"

hola tío nacho: el otro día tenía que hacer una leyenda con una amiga Rocío ya se la entregué a las seño y me olvidé de mandártela pero te la mando ahora para que me digas si está bien y si te gusta hay algunos chiquititos errores porque los dejamos con mi amiga para que también la señorita los corrija bueno te la empiezo a contar. María.

Las margaritas abandonadas
hace tiempo muy lejano había dos margaritas, eran las únicas en el pueblo. Antes, ellas eran unas jóvenes muy hermosas que vivían en un pueblo muy muy chico con algunas casitas.
las jóvenes eran las más lindas del pueblo; pero un día, una vecina, como les tenía envidia porque el chico que le gustaba a ella era el que cuidaba a las dos jóvenes pensó un plan para deshacerse de ellas.
al día siguiente la vecina agarró la varita de su tía y las convirtió en margaritas mientras dormían. cuando se levantaron se dieron cuenta de que estaban en un pueblo distinto al que vivían; no había ninguna persona! qué susto!
trataron de correr pero no se dieron cuenta de que estaban plantadas, porque eran margaritas.
después de unos días llegaron unas personas, pero no las vieron a las margaritas, las personas se habían ido y las margaritas seguían ahí. pasaban los días y las pobres margaritas ya no sabían qué hacer, tenían hambre, calor y mucha sed.
un mes despues fue el chico que cuidaba a las jóvenes, como le gustaron tanto esas margaritas las recogió y se las llevó a su novia, la que era la vecina de las jóvenes.
ellos las plantaron en el patio de su casa, juntos las miraban, las cuidaban y las regaban. y así vivieron todos muy felices.

fin

Historieteca

El colapso económico del 2001 dejó al mercado de la historieta argentina en un estado poco menos que terminal. Las editoriales del sector –salvo honrosas excepciones, como el caso de De la Flor– dejaron de publicar, y las ediciones independientes eran sólo aventuras esporádicas de algunos arriesgados. En ese contexto, Marcelo Pulido, un fanático del género, creyó que Internet era un lugar adecuado para aportar su granito de arena en pos de revertir aquel más que sombrío panorama. Así fue cómo, el primer día de junio de 2002, nació Historieteca, un sitio que hoy, casi siete años más tarde, se ha convertido en una imprescindible guía de consulta tanto para los amantes de la historieta local como para aquellos curiosos que googlean alguno de los títulos o de los nombres de los autores que figuran en sus amplios archivos. La web fue creciendo al compás del repunte del mercado (en estos años aparecieron nuevas editoriales y resurgieron antiguas) y actualmente, además de reseñas históricas, informes especiales y completos e interesantes mini sitios –como el dedicado a Cazador, una especie de historieta contemporánea de culto–, posee una sección de novedades editoriales que no sólo da cuenta de los lanzamiento de las empresas establecidas sino de fanzines autogestionados realizados en diferentes puntos del país. La intención de Historieteca, según su mentor, es la de demostrar que la historieta argentina no se agota en clásicos como Mafalda o El Eternauta y que hay muchos autores de influencia mundial que merecen más reconocimiento. Historieteca funciona, de acuerdo a sus palabras, como “un puente entre el prodigioso pasado de nuestra historieta y los lectores de hoy, y entre los que hoy están escribiendo la continuidad de esa historia y su público”.

Historieteca se encuentra en www.historieteca.com.ar. La dirección de su blog es www.historieteca.blogspot.com

1 de mayo de 2009

Feliz día


29 de abril de 2009

Migraña

Cuando comía chocolates y sufría migrañas terribles, imaginaba cosas raras. En la oscuridad de mi cuarto y en la turbulencia de mi cerebro escuchaba, por ejemplo, que una voz todopedorosa me preguntaba: “¿me firmás un papel que diga que si ahora mato a un tipo de tu edad en un barrio de Toronto ya mismo se te va el dolor?”. Yo dudaba un rato, y la voz me decía: “pensá que en cada minuto que pasa mueren miles de personas en el mundo; por una más no va a pasar nada”. Entonces yo le decía que sí, que firmaba cualquier cosa, pero después no sólo no desaparecía ni se calmaba sino que, supongo que por la culpa, el dolor aumentaba.

4 segundos

4 segundos no sólo es una web sobre comics; también es una web de comics. La doble preposición indica que en ella no sólo se brinda información sobre el mundo de la historieta; también se ofrece la posibilidad de descargar en pdf los mejores comics argentinos de los últimos años. Entre ellos, figura el que le da nombre al sitio: 4 segundos, una historieta editada por el efímero sello Pipabang entre 1999 y 2000, compuesta por los muy jóvenes Alejo García Valdereana y Feliciano García Zecchin (ambos, guionista y dibujante, tenían menos de 25 años cuando la realizaron), que narra una suerte de sitcom gráfica protagonizada por cuatro amigos que “siempre llegan tarde para ser primeros”, y que a lo largo de los siete números que alcanzó a publicar cosechó una interesante legión de fanáticos. Tanto fue así que, al notar cómo crecía el mito en torno a la historieta en la medida en que los ejemplares de las revistas se hacían cada vez más inhallables, la editorial Ivrea decidió recopilar en un libro, el año pasado, los siete números de la serie junto al fanzine en blanco y negro que funcionó como número 0. A ese clima también parece haber respondido 4 segundos comic blogs, sitio que está online desde octubre pasado y que también facilita la lectura de otras cuatro series de comics realizadas con posterioridad por el escritor García Valdereana (autor a su vez de Conductores suicidas, novela prologada elogiosamente por Roberto Fontanarrosa) en dupla con diversos dibujantes. Para los lectores de esta página su atractivo no concluye en la lectura: aquellos que además dibujen tienen la posibilidad, a través de la sección Sábados Abiertos, de dar a conocer sus obras. Sólo debe enviársela a los administradores, y esperar a que sea subida durante todo un sábado a la web.

4 Segundos se encuentra en www.4segundoscomics.com

27 de abril de 2009

La noche del viernes

según Funes:

(...)
Lo que hubo el viernes 24 de abril de 2009 en el Centro Cultural Pachamama fue melodía pura. Un concierto a cinco voces, en distintos registros. Cinco tipos enamorados de la literatura y la música sacándose, muy de a poco, las vendas de los brazos, las piernas y el torso. Mostrando las escaras. Cinco tipos lastimados pero no lastimosos. Cinco tipos que aprenden con cada gesto del que escucha, del que interrumpe, del que pide un vino en lugar de cerveza o del que pide un fernet en lugar de un whisky. Cinco personas distintas trabajando con un objetivo clarísimo: ver reflejado en el rostro visitante, la expresión máxima posible que uno pueda generar a través de la palabra, la música, el fraseo. Como la más escandalosa y feliz puta de un cabarulo con paredes sin revocar. Esa alegría enfermiza, incomprensible, enajenada. Alegría que contagia, provoca pero también abruma. Euforia sin freno de mano. Para los colombianos que estaban esa noche, más sorprendidos que la chucha, que leen los diarios como corresponde, que se informan en los blogs que se tienen que informar, que leen los forwards que hay que leer, que sienten lo que deben sentir cuando pisan Buenos Aires; para esos visitantes que miran con la inocencia de quien no evita las preguntas incómodas, fue una fiesta. Pero que no esperaban para nada porque somos un secreto, porque vos, guachx de mierda, no les querés contar lo bien que lo pasás con nosotros.

(...)

24 de abril de 2009

Aguantá Leo, que el mito puede esperar

Comunistas K


23 de abril de 2009

El otro día dije que no escribiría un libro en cuatro meses sólo para cumplir un contrato. Y no es del todo mentira: lo tengo que escribir en dos.